La final de la Copa Africana de Naciones (CAN) 2025 no solo dejó emociones fuertes y un campeón, sino también una de las mayores sanciones disciplinarias de la historia del fútbol africano. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha actuado con mano firme contra Senegal y Marruecos tras los graves incidentes ocurridos durante y después del partido decisivo, imponiendo multas y suspensiones que superan el millón de dólares.
La Comisión Disciplinaria del organismo continental concluyó que varias conductas vulneraron el Código Disciplinario de la CAF, empañando una final que debía ser una fiesta del fútbol africano.
Senegal: campeón, pero duramente sancionado
Pese a levantar el trofeo, Senegal no escapó al castigo:
- Pape Bouna Thiaw, seleccionador nacional, fue suspendido cinco partidos oficiales y multado con 100.000 dólares por conducta antideportiva y declaraciones que desprestigiaron el juego.
- Iliman Ndiaye e Ismaïla Sarr recibieron dos partidos de sanción cada uno por su comportamiento hacia el cuerpo arbitral.
- La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) fue multada con un total de 615.000 dólares, repartidos en:
- 300.000 dólares por el comportamiento de sus aficionados.
- 300.000 dólares por la conducta antideportiva de jugadores y cuerpo técnico.
- 15.000 dólares por acumulación de tarjetas amarillas.

Marruecos también paga los excesos
El combinado marroquí y su federación tampoco quedaron al margen:
- Achraf Hakimi fue sancionado con dos partidos, uno de ellos en suspenso durante un año.
- Ismaël Saibari recibió tres partidos de suspensión y una multa de 100.000 dólares.
- La Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) fue multada con 315.000 dólares, por:
- Comportamiento inapropiado de los recogepelotas.
- Invasión de la zona del VAR por jugadores y técnicos.
- Uso de punteros láser por parte de aficionados.
CAF rechaza la protesta marroquí
La CAF también desestimó el recurso presentado por Marruecos, que solicitaba la revisión del resultado de la final alegando irregularidades reglamentarias. El organismo concluyó que no existían fundamentos suficientes para modificar el desenlace del partido ni las sanciones impuestas.
Mensaje claro al fútbol africano
Con estas decisiones, la CAF lanza un mensaje contundente: el talento, la pasión y la rivalidad no justifican la pérdida de valores. El fútbol africano crece, se profesionaliza y exige responsabilidad dentro y fuera del terreno de juego.
La final de la CAN 2025 quedará en la memoria por el espectáculo deportivo, pero también como una lección de disciplina y fair play para selecciones, federaciones y aficionados.

