El Gobierno de Senegal ha reconocido oficialmente a los Leones de la Teranga, recientes campeones de la Copa Africana de Naciones 2026, con importantes incentivos económicos y patrimoniales tras su histórica victoria ante Marruecos.
El presidente de la República, Bassirou Diomaye Faye, anunció desde el Palacio de la República que cada jugador recibirá 75 millones de francos CFA, equivalentes a aproximadamente 135.000 dólares estadounidenses, además de la entrega de terrenos de 1.500 metros cuadrados en la zona de la Petite-Côte, una de las áreas más valoradas al sur de Dakar.
Según medios locales, el plan de incentivos también incluye premios económicos y terrenos para los dirigentes de la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF), así como para los miembros de la delegación oficial que acompañó a la selección durante el torneo. Asimismo, el Ministerio de Deportes recibirá una asignación especial cercana a los 545.000 dólares.
Condecoraciones y homenaje nacional
En un acto solemne, el seleccionador nacional, Pape Thiaw, junto al resto del cuerpo técnico y jugadores, fue distinguido con el rango de Comandantes de la Orden Nacional del León, la más alta condecoración del país.
La recepción oficial se produjo después de un multitudinario desfile por las calles de Dakar, donde miles de aficionados acompañaron a los campeones en la presentación del trofeo, en una jornada marcada por la euforia y el orgullo nacional.
Una final histórica ante Marruecos
Senegal se proclamó campeón tras vencer a Marruecos por 1-0 en Rabat, en una final cargada de tensión y polémica. El partido estuvo marcado por la protesta del conjunto senegalés tras un penalti señalado a favor de Marruecos en el tiempo añadido, situación que llevó momentáneamente a los jugadores a abandonar el campo por indicación del seleccionador.
Fue Sadio Mané quien convenció al equipo para regresar al terreno de juego. El penalti fue detenido por el guardameta Edouard Mendy, y ya en la prórroga, un gol de Pape Gueye selló el triunfo definitivo.
Con este resultado, Senegal conquista su segunda Copa Africana de Naciones, consolidándose como una de las grandes potencias actuales del fútbol africano.

